En jardines pequeños o espacios reducidos no siempre tenemos la opción de escoger dónde y cómo orientar nuestra futura piscina. Pero en muchos otros casos, el propietario dispone de diferentes lugares donde construir el futuro lugar de lo que será un espacio de descanso y relajación.
Normalmente, desde el desconocimiento, aparecen las siguientes preguntas; ¿La piscina debe de estar donde más sol hace? ¿O la instalamos en un lugar lejano de las plantas y árboles para que las hojas o las ramas no caigan dentro? ¿Se debe tener en cuenta la dirección del viento dominante y el efecto que puede tener en la cantidad de suciedad que se acumula dentro del vaso?
La respuesta correcta es situar la piscina en un lugar soleado. Donde además este alejado de árboles y plantas y esté encarada hacia la dirección del viento dominante de la zona geográfica donde se vaya a instalar la piscina.

¡Luz, sol y acción!

La importancia del sol en la ubicación de la piscina es fundamental para que podamos hacer uso de ella. Antes o después de cada baño nos queremos estirar al lado de la piscina para disfrutar de los cálidos rayos de sol y conseguir ese bronceado veraniego. Para aprovecharlo, es recomendable situar la piscina donde reciba luz la mayor parte del día. Además, el color del agua y brillantez cambia completamente según la luz solar que se proyecta en ella, cuanta menos luz solar reciba la piscina, el color del agua se verá más apagado.
Tener en cuenta este criterio no es erróneo, pero no debemos olvidarnos de dos factores adicionales que pueden suponer una carga extra importante al mantenimiento del agua.

Ramas y hojas

Las plantas y los árboles siempre refrescan el entorno, pero cuando hay una piscina de por medio, nunca son una buena combinación. Analiza bien qué vegetación tendrá la piscina a su alrededor. Hojas, ramas, polen o semillas son algunos de los elementos que pueden caerse dentro de la piscina, generando suciedad indeseada tanto en la superficie como en el fondo de la piscina y atrayendo insectos. Si es posible, la piscina estará situada en un lugar soleado y además, lejos de cualquier árbol o planta de hoja caduca que pueda acabar dentro de la piscina.

La clave está en los skimmers

Sólo falta tener en cuenta la última variante que nos puede ahorrar muchas horas en el mantenimiento de la piscina y esa es la orientación de la piscina.
Primero debemos conocer qué viento dominante predomina en la zona donde instalamos la piscina y encararla hacia esa dirección. Una vez constatado, los skimmers, accesorio de la piscina que forma parte del circuito de aspiración en el sistema de depuración que absorbe mediante la fuerza de la bomba la suciedad que se encuentra flotando en la lámina superficial de agua de la piscina, tienen que ir encarados para recibir ese mismo viento, siempre delante de las boquillas de impulsión. Si se trata de una piscina rectangular, están situados a las paredes cortas, delante de las boquillas. De esta forma, evitaremos que la suciedad se quede en las esquinas del fondo de la piscina y, sobretodo, que no se adhiera en la línea de flotación. ¡No cometas el error de situar los skimmers resguardados del viento dominante!

Entendemos que es difícil cumplir con los tres requisitos anteriormente mencionados y que además vaya acorde con la forma que queremos que tenga nuestra piscina. También existe la posibilidad de poder situarla en un lugar soleado, lejos de la vegetación y orientado hacia el viento dominante pero no es el sitio deseado. Pero como mejor situada esté la piscina, menos tiempo tendremos que invertir en mantener el agua limpia.
Recomendamos contactar con un instalador certificado RENOLIT ALKORPLAN para poder asesorarte sobre cómo orientar tu piscina para evitar y disminuir la concentración de suciedad en la piscina y qué membrana es la más adecuada.

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